
Us convido a visitar el meu nou blog d’investigació emocional Nova Athena: http://novathena.wordpress.com/
Atentament,
Ricard Raquer Poncela.
El blog d’en Ricard Raquer Poncela

Us convido a visitar el meu nou blog d’investigació emocional Nova Athena: http://novathena.wordpress.com/
Atentament,
Ricard Raquer Poncela.

No son pocas las críticas que surgen por la presencia de partidos políticos y sus juventudes en las manifestaciones en contra de la masacre en Palestina.
Creo que estas críticas vienen producidas por un desconocimiento de las dinámicas organizativas de un partido político. Los partidos políticos están formados por personas. Personas independientes con pensamientos propios. Personas que luchan por una ideología y principios comunes, pero personas diferentes. Esta variedad es la que da riqueza y valor a los partidos, y es la que hace posible intensos debates que conduzcan hacia en progreso.
Por este motivo, me entristece ver estos días comentarios en los que se tacha de marionetas a las juventudes de los partidos políticos, donde se critica la presencia de militantes en manifestaciones y donde se pide que para asistir a estas, primero se deje el partido. Son opiniones legitimas, pero que no comparto y que pierden su razón en la descalificación.
Soy socialista. Milito en la JSC y en el PSC. Estoy orgulloso de serlo y de defender mi ideología activamente. Pero ninguna de las afirmaciones anteriores me resta derecho a tener una opinión propia y crítica. Estaré de acuerdo con algunas de las políticas de mi partido y con otras no. Y con las que no este de acuerdo luchare mediante el dialogo y con argumentos para intentar convencer al resto de mis compañeros. Pero sigo siendo yo.
Lo más triste es que a pesar de que mi partido ha declarado públicamente su posición negativa al conflicto, existen personas que siguen rechazando su apoyo, el mío y el de todas las personas que defienden la causa a la vez que son militantes de un partido.
No pretendo convencer a nadie mediante este escrito, simplemente pido que se respete mi postura y la de mis compañeros.
No más sangre, por favor. No más.
Señoras y señores, ya oficialmente… ¡Estamos en Navidad!
Aunque por el frío, las luces y los horribles árboles solares de Barcelona parezca que llevamos 2 meses de Navidad, siento romperles el corazón diciéndoles que no es así. Para mi la Navidad empieza el día que terminan las clases (como para la mayoría de estudiantes menores de 18 años), no así los universitarios que tienen una Navidad de intenso estudio para los exámenes de enero (una las ventajas de estudiar con el Plan Bolonia es el privilegio que tengo para no hacer nada o poco estas Navidades, mientras el resto estudian como obsesos).
Con la Navidad empiezan las cenas (caras, muy caras), los compromisos que se juntan en los mismos días, los regalos, las peleas familiares, etc.
La clase política nos brinda sus mejores regalos. Y como todo, pues pueden gustar más o menos. Desde Europa nos regalan un bienvenido rechazo a la Euro directiva de las 65 horas. Desde España tenemos un regalo que ni fu ni fa, los Presupuestos Generales del Estado, bastante ensuciados por las palabras del presidente Zapatero al darse excesivas confianzas paternalistas con el PSC. A veces el presidente debería recordar que el PSC es la unión de 3 partidos, uno de ellos la Federación del PSOE, pero también de dos partidos más. Otra cosa es que el PSC actúe con responsabilidad política y no egoístamente en tiempos de crisis. Aunque se podría hacer un arduo debate sobre hasta que punto el PSC debería hacer oír su voz en Madrid (no digo crear Grupo Parlamentario, pero el PSC no puede ser una sucursal del PSOE, como actualmente demuestra serlo)
Finalmente desde Cataluña, Transit nos da la más extrovertida de las propuestas: la velocidad variable. Hasta aquí bien, el problema es cuando la medida se convierte más en una coacción contra los conductores, que en una medida contra la contaminación y el colapso viario. Velocidades de 40 a 80 Km/h, velocidades no permitidas en el código de circulación, velocidades que se pueden rebasar en ciudad. Pero bueno, la DGT y Transit nos tienen acostumbrados a sus burlas. Debemos recordar que la mayoría de los radares están puestos en sitios de escasa peligrosidad. Un ejemplo de lo absurdo de la norma es que Alemania tiene muchos menos accidentes que nosotros y no tiene limites de velocidad en Autopistas. ¿No creen que se esta haciendo algo mal? ¿Ven lógico que pueda ir más rápido con mi bicicleta que con mi coche?
A pesar de la crisis, de las cosas que nos puedan gustar en esta vida y las que no, es Navidad. Mucha gente odia la Navidad o simplemente considera que es un engaña-bobos comercial. Pero la Navidad, si nosotros queremos es mucho más. Es la época de olvidar nuestros problemas, replantearse que hemos hecho bien y mal, corregir nuestros errores, disculparnos, demostrar nuestro amor y amistad, perdonar. La Navidad es mucho más que el estrés de tener que ver a tu suegra. Mucho más que un compromiso y unos villancicos. Pero tú eres libre de decidir que es para ti la Navidad. Porque cada uno de nosotros somos los constructores de nuestra vida.
¡Feliz Navidad!
NOTA: Este artículo pretende tener un carácter reflexivo-constructivo y no pretende en ningún caso ofender a nadie. Feminismo entendido como segunda acepción del diccionario de la RAE.
Hace unas semanas Patxi López, candidato del PSE en las próximas elecciones autonómicas vascas, era preguntado sobre la ausencia de políticas especificas sobre la mujer en sus propuestas electorales. La respuesta de Patxi fue clara y contundente: “Consideramos que las políticas sobre la mujer deben ser tratadas de forma transversal. No debemos olvidar que las mujeres no sois un colectivo, sino que sois más de la mitad de la sociedad.”
Esta es una idea que llevo defendiendo hace mucho tiempo. Hace unos días vi la creación en Facebook de dos grupos curiosos: uno llamado “Todos los hombres son iguales” y otro “Las mujeres somos las únicas capaces de hacer dos cosas a la vez”. ¿Que sucedería si yo ahora crease un grupo llamado “Todas las mujeres sois iguales” o “Los hombres somos los únicos capaces de hacer dos cosas a la vez”? Yo os lo diré: seria tachado de machista retrogrado y mi única salida seria rectificar diciendo que se trataba de una broma, mientras diferentes personas me tacharían de insensibilidad con la problemática de la discriminación por razón de sexo.
En una sociedad en la que incluso Eto’o (a recordar, de raza negra) fue tachado de racista por unas declaraciones donde decía: “Trabajaré como un negro para vivir como un blanco”, se debe tener mucha precaución con las bromas sobre temas de sensibilidad social.
Hace dos semanas visitando el Centre Cultural Tecla Sala vi un anuncio curioso: “Curso de Ingles para mujeres”, curso subvencionado por la Generalitat de Catalunya. Y mi pregunta es ¿Alguna mujer tiene alguna dificultad para inscribirse en una academia de ingles, por razón de sexo? ¿Los hombres no tienen derecho a aprender ingles con subvención de la Generalitat?
Todas estas políticas, escondidas bajo el término de discriminación positiva, son, en mi opinión, una forma más de alejar la igualdad de sexos, principal meta de una sociedad democrática.
Cabe también recordar que el vigente Código Penal sanciona de forma mucho más grave la violencia de hombres hacia mujeres que el resto de violencia, ya que el legislador (casualmente de mi mismo partido) presupone (en mi opinión, demasiado) que existe alguna razón de discriminación de genero. Ósea, que si mi mujer me droga y me corta los dedos meniques (por poner un ejemplo exagerado) tendrá una condena mucho inferior que si se lo hago yo a ella, porque se presupone que yo soy un maltratador y un monstruo de la sociedad mientras que ella es una mujer que a amputado algunos dedos a su marido.
Por eso, desde aquí, quiero mostrar mi crítica a algunas (muchas) de las políticas sobre la mujer que se están llevando a cabo, pues en mi opinión solo ayudan generar más diferencia entre sexos. Estoy de acuerdo en solicitar y luchar por la igualdad entre mujeres y hombres, pero no puede ser que mientras llamar a alguien “feminista” es un elogio, llamar a alguien “machista” sea un insulto, simplemente porque igualdad no es feminismo.
Ricard Raquer Poncela
Hoy, 25 de noviembre, recordamos un año más una de las peores debilidades de nuestra sociedad y uno de los legados que nos ha dejado nuestro pasado: la violencia de género. Debemos recordar que no se trata de un fenómeno nuevo, sino transformado, y que para mi satisfacción, ha dejado de ser aceptado socialmente para ser rechazado con la más ferviente y legitima de las voces: la del pueblo.
Y no solo me atrevo a condenar por activa y por pasiva cada una de las victimas de esta lacra social, sino que deseo condenar y repudiar a todas aquellas personas que utilizan este problema con fines personalistas y totalmente ilegítimos, como podría ser alegar un falso maltrato como forma de conseguir una custodia de un menor o como amenaza para conseguir un nefasto fin. Y aunque no se lo crean, cada día esta más de moda querer ser una persona maltratada, un acto que me provoca el más frío de los horrores y el más profundo de los ascos, que además de ser un total desgarramiento de la justicia, es la más terrible falta de respeto a las personas verdaderamente maltratadas.
Y atención a mi discurso: digo personas y no mujeres, pues yo soy de esa minoría que piensa que, aunque sea un sector minoritario de la población, existe el hombre maltratado, el cual está totalmente desamparado tanto institucionalmente como judicialmente. Pero sobre este tema ya hablaré en otra ocasión.
Y sin más dilaciones, grito: NO A LA VIOLENCIA
En 1975, tras la muerte del General Franco se abría un proceso de transición que daría sus frutos con la promulgación de la Constitución Española de 1979, hoy aún vigente. Pero, ¿cómo puede ser que aún siga vigente 31 años después? La respuesta es la filosofía con la que se redactó esta constitución: una filosofía integradora que intentó rescatar todas las ideologías y unir sus puntos comunes. Hoy en día, esta Constitución, aunque para algunas ideologías (las más extremistas) sea una carga, es para todo amante de la democracia un punto de encuentro, reflexión y ante todo, un anclaje que permite asegurar los derechos básicos de los ciudadanos.
Por supuesto que abran puntos que han quedado anticuados y que se deben reformar a no muy largo plazo, ya que esta muestra una visión de la España de la época, pero a pesar de los años, su existencia sigue siendo imprescindible en el mundo jurídico.
La educación es el pilar básico de cualquier sociedad democrática. De su calidad y sus valores, depende el futuro del mundo. La reflexión es simple: si enseñas a pensar, la gente pensara; si enseñas a cultivar maíz, tendrás un mundo lleno de cultivadores de maíz, y si enseñas (y afirmas) la existencia de Dios, posiblemente, tendrás un mundo lleno de creyentes.
Ante esta reflexión y desmarcándome de los motivos de protesta manifestados por el Sindicato de Estudiantes, manifiesto:
1) La necesidad de redactar una ley DEFINITIVA capaz de garantizar los derechos y deberes básicos de la sociedad educativa. No pueden redactarse y aprobarse una ley diferente cada legislatura, como tampoco es aceptable la redacción de una ley totalmente abstracta, puerta de entrada a la imposición de valores, pensamientos y el fin del pensamiento critico.
2) La necesidad de redactar una ley que garantice una educación pública y laica, independiente a cualquier organismo privado que pueda implantar una filosofía y visiones propias y alejadas del pensamiento critico.
3) La necesidad de redactar una ley que garantice una educación totalmente gratuita, capaz de soportar crisis y cualquier imprevisto que surja, con una financiación capaz de soportar cualquier dificultad económica para los estudiantes, especialmente para aquellos que no tienen aún la capacidad legal, física o horaria para trabajar.
4) La necesidad de redactar una ley que garantice una educación critica y en valores, donde los estudiantes tengan la máxima importancia, ya que ellos, como pilar básico, deben ser los grandes beneficiados de un sistema, que actualmente los hace el colectivo más vulnerable.
5) La necesidad de redactar una ley definitiva con la participación ACTIVA de todos los colectivos de la comunidad educativa y también con los colectivos ajenos a ella. El presente y futuro de nuestro país sale de nuestras aulas.
Por una educación pública, laica y de calidad.
Hoy les voy hablar del famoso EEES (Espacio Europeo de Educación Superior), también conocido con el nombre de la bonita ciudad italiana de Bolonia, para desgracia de esta. Pese a estar muy ligado al movimiento sindical estudiantil, siempre he sido un fiel defensor de este nuevo modelo como forma de renovación de la universidad moderna hacia su internacionalización y hacia la búsqueda de sistemas de enseñanza mucho más prácticos y útiles en la vida real. La única pega que le veía era la posible desaparición de las carreras menos útiles, empresarialmente hablando, especialmente las de mi rama (las humanidades).
Al entrar a estudiar Derecho en la Universidad de Barcelona, se me ofreció la posibilidad de actuar como conejillo de indias de este nuevo método (de implantación obligatoria el año que viene). Yo, encantado, acepte esta nuevo reto propuesto con la ilusión de poder realizar una carrera famosa por su pesadez, de una manera practica y útil.
Este nuevo sistema me ha permitido fragmentar el temario a examinar en avaluaciones parciales, a la vez de reducir mis horas de clase presencial (a 11 horas semanales). Hasta aquí todo perfecto.
Mi primera sorpresa llego cuando la Dra. Espinosa, profesora de Derecho Romano, entro en clase y dijo que este nuevo método no le permitía explicar la materia y que éramos nosotros los que debíamos prepararla. Ella tan solo estaba allí para solucionar nuestras dudas. Hasta aquí, todo y que a mi parecer es una postura bastante extremista respecto al método, es comprensible. Mi sorpresa rotunda llego en la octava clase (por lo tanto, 8 horas de clase), cuando la Dra. nos dijo que en seis días tendríamos un examen parcial de 11 temas (202 paginas, ¼ del temario de la asignatura).
Muchos de ustedes pensaran: se llama avaluación continua, tendríais que haber estado preparados, si hubierais llevado el temario al día no habrían sorpresas. Posiblemente tengan razón. Pero el ser humano realiza sus acciones gracias a la motivación. Y no hay motivación posible en una asignatura que habla de los arcaísmos del derecho donde el sentido práctico se ha perdido en el camino y donde las horas de clase simplemente sirven para consultar dudas de los pocos afortunados que consiguen seguir el ritmo de clase.
Por suerte, durante este periodo, he conocido a otros profesores que, a mi parecer, han entendido mejor lo que siempre me han explicado como método Bolonia: intentar ganarse el interés del alumnado mediante la aplicación práctica de los conocimientos aprendidos previamente en casa.
En resumen, simplemente quería exponer que se debe andar con cuidado a la hora de interpretar el método Bolonia. La Dr. Espinosa, me guste o no, sigue estrictamente los parámetros establecidos en ese método, es más, se trata de una de las profesoras con más experiencia en la impartición de este método. Pero a mi parecer no logra los objetivos deseados por ese método, creando una dinámica por la cual solo pueden aprobar los alumnos con el suficiente tiempo como para estudiarse mínimo un tema de su asignatura al día (30 paginas aprox.), con el hándicap de que si algún día te quedas atrás la has cagado y de que la asistencia a clase es estrictamente obligatoria, añadiendo la critica personal de la pesadez de realizar una clase sin ningún tipo de elemento practico, aunque sea un mínimo comentario de texto.
Por lo tanto, mi petición y critica va encaminada a concienciar de que el método Bolonia sí es positivo para nuestra formación, siempre y cuando se intente recalcar su sentido practico, innovador, útil y europeísta, y no intentando ser una continuación mortal del antiguo sistema, transformando las clases en trampas mortales para la gente que no sea capaz de seguir el ritmo de trabajo.
Articulo de opinión publicado en la revista “Pensa en Roig” – Marzo 2008
El cambio climático es uno de los grandes problemas de la civilización actual, sobretodo hoy en día, cuando sus devastadores efectos comienzan a dar sus primeras señales de vida. El calentamiento global, la desertización… grandes problemas que podemos observar quedándonos en territorio nacional, aunque la situación en desiertos como el Sahara o en zonas polares es mucho más impresionante.
Es curioso ver a Mariano Rajoy, líder de la oposición y un posible futuro presidente del gobierno, defender su postura sobre el cambio climático. Este defendía la trivialización del tema por parte de la comunidad científica mediante la siguiente afirmación: mi primo, que es físico, no puede asegurarme que tiempo ara mañana en Sevilla; por lo tanto, nadie puede saber que pasara de aquí a trescientos años en la Tierra. Hasta este punto, todo y el escándalo que producieron estas famosas declaraciones, no dejan de pertenecer a la normalidad ideológica del Partido Popular.
La sorpresa llega cuando, meses después, el mismo Mariano Rajoy se hace defensor a capa y espada del “nuevo movimiento ecologista” (empresarial mayoritariamente) y decide presentar una propuesta electoral llamada: “Ley Integral de Lucha contra el Cambio Climático”. En la presentación de esta nueva propuesta, el líder popular afirma su compromiso por la lucha de un problema que afecta gravemente a la humanidad. Parece ser que el Sr. Rajoy ha estado estudiando sobre el tema en los últimos meses, o como mínimo, alguien le ha escrito un seductor guión electoral. Pero no quiero acabar este articulo de opinión, sin incluir las palabras de Soraya Rodríguez, secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del PSOE: “¿Esta vez también le asesora su primo?”.
De esta forma quiero expresar mi horror por la línea ideológica que esta mostrando el principal partido de la oposición, radicalizándose a un grado conservador tan alarmante, que solo se disimula por la originalidad de su página web. Porque si el próximo 9 de Marzo la población no sale a la calle a decir SI a la España plural y de las personas, y NO a la España separatista y conservadora de Rajoy&Company… que dios nos coja confesados (si la Conferencia Episcopal nos lo permite).
Ricard Raquer Poncela
Este es el gran pecado de la política actual, la lejanía que tiene con el pueblo. La democracia, todo y ser la mejor, más justa y más estable forma de gobierno conocida en la actualidad, no es perfecta, por diferentes motivos.
> Imagen de los políticos: se consideran personas que viven con toda clase de lujos (hoteles de cinco estrellas, coches de lujo, trajes de marca, grandes chalets, sueldos increíbles…)
> Imagen de la política: parece que la política solo consiste en ir al Cámara correspondiente a echarse las cosas en cara con el resto de grupos parlamentarios y el resto del día vivir la vida y el lujo.
> Electoralismo: la precampaña electoral comienza 4 años antes de las elecciones. Grupos insensatos se dedican hacer promesas de una coherencia horrible como el Partido Popular con su propuesta basada en bajar los impuestos y subir las pensiones (menos ingresos, más gastos… como no se me ocurrió antes votar al PP con sus brillantes ideas)
> Burocracia: pisos de protección oficial que se entregan años más tarde de la fecha de adjudicación (osease, cuando ya te has buscado otro piso), becas y ayudas lentas (una beca de estudios basada en la renta del 2006 no es adjudicada hasta mediados-finales del 2008), etc. Conocido vulgarmente como “el interminable papeleo que se repite mil veces”.
> Competencias: cuando vas a tu ayuntamiento a preguntar algo te dicen que es competencia de la Generalitat, y la Generalitat que es de tu ayuntamiento. Entonces… ¿que haces?
En conclusión, el mundo político esta lejos del pueblo, esta en los despachos y debería salir más a menudo de ahí y ver y escuchar, y cuando digo estas palabras no van solo referidas a los grandes mandatarios, sino a todo el mundo político. Porque la clave para que el pueblo confié en nosotros es que nosotros también formemos parte del pueblo.