Este es el gran pecado de la política actual, la lejanía que tiene con el pueblo. La democracia, todo y ser la mejor, más justa y más estable forma de gobierno conocida en la actualidad, no es perfecta, por diferentes motivos.
> Imagen de los políticos: se consideran personas que viven con toda clase de lujos (hoteles de cinco estrellas, coches de lujo, trajes de marca, grandes chalets, sueldos increíbles…)
> Imagen de la política: parece que la política solo consiste en ir al Cámara correspondiente a echarse las cosas en cara con el resto de grupos parlamentarios y el resto del día vivir la vida y el lujo.
> Electoralismo: la precampaña electoral comienza 4 años antes de las elecciones. Grupos insensatos se dedican hacer promesas de una coherencia horrible como el Partido Popular con su propuesta basada en bajar los impuestos y subir las pensiones (menos ingresos, más gastos… como no se me ocurrió antes votar al PP con sus brillantes ideas)
> Burocracia: pisos de protección oficial que se entregan años más tarde de la fecha de adjudicación (osease, cuando ya te has buscado otro piso), becas y ayudas lentas (una beca de estudios basada en la renta del 2006 no es adjudicada hasta mediados-finales del 2008), etc. Conocido vulgarmente como “el interminable papeleo que se repite mil veces”.
> Competencias: cuando vas a tu ayuntamiento a preguntar algo te dicen que es competencia de la Generalitat, y la Generalitat que es de tu ayuntamiento. Entonces… ¿que haces?
En conclusión, el mundo político esta lejos del pueblo, esta en los despachos y debería salir más a menudo de ahí y ver y escuchar, y cuando digo estas palabras no van solo referidas a los grandes mandatarios, sino a todo el mundo político. Porque la clave para que el pueblo confié en nosotros es que nosotros también formemos parte del pueblo.
