Señoras y señores, ya oficialmente… ¡Estamos en Navidad!
Aunque por el frío, las luces y los horribles árboles solares de Barcelona parezca que llevamos 2 meses de Navidad, siento romperles el corazón diciéndoles que no es así. Para mi la Navidad empieza el día que terminan las clases (como para la mayoría de estudiantes menores de 18 años), no así los universitarios que tienen una Navidad de intenso estudio para los exámenes de enero (una las ventajas de estudiar con el Plan Bolonia es el privilegio que tengo para no hacer nada o poco estas Navidades, mientras el resto estudian como obsesos).
Con la Navidad empiezan las cenas (caras, muy caras), los compromisos que se juntan en los mismos días, los regalos, las peleas familiares, etc.
La clase política nos brinda sus mejores regalos. Y como todo, pues pueden gustar más o menos. Desde Europa nos regalan un bienvenido rechazo a la Euro directiva de las 65 horas. Desde España tenemos un regalo que ni fu ni fa, los Presupuestos Generales del Estado, bastante ensuciados por las palabras del presidente Zapatero al darse excesivas confianzas paternalistas con el PSC. A veces el presidente debería recordar que el PSC es la unión de 3 partidos, uno de ellos la Federación del PSOE, pero también de dos partidos más. Otra cosa es que el PSC actúe con responsabilidad política y no egoístamente en tiempos de crisis. Aunque se podría hacer un arduo debate sobre hasta que punto el PSC debería hacer oír su voz en Madrid (no digo crear Grupo Parlamentario, pero el PSC no puede ser una sucursal del PSOE, como actualmente demuestra serlo)
Finalmente desde Cataluña, Transit nos da la más extrovertida de las propuestas: la velocidad variable. Hasta aquí bien, el problema es cuando la medida se convierte más en una coacción contra los conductores, que en una medida contra la contaminación y el colapso viario. Velocidades de 40 a 80 Km/h, velocidades no permitidas en el código de circulación, velocidades que se pueden rebasar en ciudad. Pero bueno, la DGT y Transit nos tienen acostumbrados a sus burlas. Debemos recordar que la mayoría de los radares están puestos en sitios de escasa peligrosidad. Un ejemplo de lo absurdo de la norma es que Alemania tiene muchos menos accidentes que nosotros y no tiene limites de velocidad en Autopistas. ¿No creen que se esta haciendo algo mal? ¿Ven lógico que pueda ir más rápido con mi bicicleta que con mi coche?
A pesar de la crisis, de las cosas que nos puedan gustar en esta vida y las que no, es Navidad. Mucha gente odia la Navidad o simplemente considera que es un engaña-bobos comercial. Pero la Navidad, si nosotros queremos es mucho más. Es la época de olvidar nuestros problemas, replantearse que hemos hecho bien y mal, corregir nuestros errores, disculparnos, demostrar nuestro amor y amistad, perdonar. La Navidad es mucho más que el estrés de tener que ver a tu suegra. Mucho más que un compromiso y unos villancicos. Pero tú eres libre de decidir que es para ti la Navidad. Porque cada uno de nosotros somos los constructores de nuestra vida.
¡Feliz Navidad!

“Cada uno somos los constructores de nuestra vida” me apunto esa frase
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Respecto al finançament, completamente de acuerdo.Lo que no se puede hacer es adquirir unos compromisos en forma de Ley (Estatut) en una legislatura en la que se dependía de los partidos nacionalistas (foto del Estatut de Mas y Zapatero) y después pasárselos por el forro.
Lo de la velocidad, forma parte de la táctica de la “rana hervida” de ICV.Si quieres hervir una rana viva, no puedes ponerla directamente con el agua hirviendo porque salta…has de poner la rana con el agua a temperatura ambiente y poco a poco ir subiendo la temperatura para que hierva sin que se de cuenta…Con los coches pasa lo mismo no se puede prohibir que la gente coga el coche pero sí obstaculizar tanto su uso que sea inviable.
Respecto a la navidad, yo creo que el bien y el mal no son sustitutivos.La moral cristiana nos dice que las buenas acciones nos redimen de las malas.En el fondo, es una promoción de las malas acciones porque al saber que pueden ser compensadas es como cuando haces un mal examen porque sabes que al final lo que cuenta es la nota media.Si la navidad sirve para compensar las malas acciones sería como un septiembre cualquiera para nuestra conciencia.
Yo creo que nuestro propósito para el año nuevo no debería ser tanto ser las mejores personas del mundo sino ante todo ser los menos cabrones posible y vivir de manera contínua intentando respetar a los demás.Quizá no nos den premios por ello pero viviremos tranquilos internamente sabiendo que siempre intentamos actuar lo mejor posible.
Vaya rollo que he soltado
…perdón…
Felices fiestas y mejor año nuevo!!!